LOS BENEFICIOS DEL YOGA SUPERAN A LOS RIESGOS EN MUJERES EMBARAZADAS

Esta actividad permite a las mujeres embarazadas mantener un programa de ejercicios sin afectar a su bebé o a su corazón.

El yoga es seguro para las mujeres embarazadas, siempre y cuando realicen esta actividad con cuidado y moderación, según ha explicado en un comunicado la American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS).

“Las mujeres embarazadas se pueden beneficiar enormemente del ejercicio, sobre todo del yoga, sólo tienen que estar conscientes de sus limitaciones”, dijo la doctora Rachel Rohde, cirujana ortopédica y futura madre. “El cuerpo de una mujer embarazada pasa por muchos cambios que afectarán la forma en que practica yoga, tanto si es veterana como principiante”, agregó la doctora Rohde.

Como una alternativa de aptitud física, el yoga permite a las mujeres embarazadas mantener un programa de ejercicios sin afectar a su bebé o su corazón, según la AAOS y, en general, los beneficios de este tipo de régimen de bajo impacto son mayores que los riesgos.

Sin embargo, mantener la posición correcta de yoga es fundamental para garantizar la seguridad general y evitar una lesión en un músculo o articulación, señaló la organización. La Comisión de Seguridad de Productos del Consumidor de Estados Unidos apuntó que más de 5.500 estadounidenses fueron tratados por lesiones relacionadas con el yoga en 2008.

Sin embargo, la AAOS dice que si se realiza correctamente, el yoga ofrece a las futuras madres una buena oportunidad para desarrollar fuerza y flexibilidad, al mismo tiempo que se relajan y controlan la respiración.

“Uno de los mejores aspectos del yoga es poder controlar el cuerpo y tener la capacidad para hacer cada movimiento al propio ritmo”, señaló la doctora Rohde. “Posturas como la del perro cabeza abajo que exigen una gran presión sobre las palmas de la mano pueden aumentar los síntomas del túnel carpiano al presionar un nervio importante. Si siente entumecimiento en los dedos mientras hace una de estas posiciones, muévase para que el peso no recaiga en sus manos. Si no puede hacer una postura difícil, siempre tiene la opción de ir a la posición de descanso si experimenta dolor”.

La AAOS recomienda que las que estén interesadas en practicar yoga deben consultarlo primero con su médico y asegurarse de que lo hacen con un instructor calificado. Hacer los calentamientos adecuados y usar ropa apropiada también es importante, además las mujeres embarazadas deben mantenerse bien hidratadas y evitar otras formas de yoga como el Birkam, también conocido como yoga “caliente”, que puede elevar excesivamente la temperatura corporal.

(Fuente: jano.es)

LA MEDITACIÓN INCREMENTA EL ÉXITO DE LA FECUNDACIÓN IN VITRO

La literatura recoge numerosas evidencias de que el estrés y la angustia reducen el éxito de la fertilización in vitro

Las mujeres que sobrellevan el estrés del tratamiento de la infertilidad con menos preocupación son casi dos veces más propensas a quedar embarazadas que las que no usan esa estrategia, según concluye un estudio llevado a cabo por investigadores del Rabin Medical Center (Israel) y publicado en el último número de la revista Fertility and Sterility (2009;92:1384-1388).
 
Los resultados, según indica la Dra. Nathalie Rapoport-Hubschman, directora de la investigación, sugieren que técnicas como la meditación mejorarían las probabilidades de embarazo. “Existen cada vez más evidencias de que el estrés y la angustia reducen el éxito de la fertilización in vitro (FIV). Pero las evidencias de los efectos de otros factores psicológicos no son concluyentes”.
 
La teoría expuesta por los autores defiende que los mecanismos para contrarrestar problemas como la ansiedad y la angustia influirían en el éxito de la FIV. Así, y mientras que esas estrategias orientadas a los problemas son una forma efectiva de superar situaciones que una persona puede controlar, el equipo sugiere que las estrategias “orientadas a la emoción” serían una forma no tan estresante de sobrellevar el tratamiento de la infertilidad.
  
“Altamente incontrolable”
 Los autores estudiaron a 88 mujeres que se sometieron a FIV, de las que 21 quedaron embarazadas. Los únicos factores que influyeron independientemente en el éxito de la FIV fueron la edad de la mujer y su propensión a relajarse ante la situación en el momento basal del estudio.
 
Como apuntan los autores, el tratamiento de FIV es “altamente incontrolable. Y cuando es imposible el control, lo más efectivo es concentrarse y regular las emociones asociadas”.
 
Las mujeres que no usan ese enfoque pasarían más tiempo preocupadas y pensando si quedarán o no embarazadas, una situación que puede afectar a varios sistemas del organismo. “El siguiente paso lógico sería probar si la meditación, orientada a ceder el control, mejoraría los resultados reproductivos en mujeres bajo tratamientos de FIV”, concluyen los autores.
(Fuente: jano.es)